La naturaleza económica del hombre se remonta a los orígenes mismos de su evolución. La organización de las comunidades basadas en el sistema económico ha sido una realidad histórica. Esto no quiere decir que siempre haya sido como actualmente lo conocemos o que sea lo mejor para la mayoría, más bien comunica una transformación según las necesidades de algunos.
El entorno inmediato de cualquier ser humano es la familia, esta es considerada la célula de la sociedad, funge como proveedora y creadora del patrimonio de la misma unidad. Por lo cual es natural observar la organización de una familia para maximizar los recursos dentro de la misma y cubrir las necesidades físicas inmediatas o en su caso la ampliación de sus bienes.
De la mano de estas ideas nace una manera común de hacer economía, que son las empresas familiares. La cercanía entre estos grupos de personas y sus actividades inmediatas generan el clima perfecto para crear formas de emprendimiento. Básicamente se crean empresas con los recursos básicos disponibles y se busca solventar las necesidades de la familia con esta entrada económica.
La importancia de la empresa familiar radica en que no sólo es un patrimonio particular de uno o varios grupos familiares, sino que en la actualidad se constituye en un patrimonio social (Nogales, García, & Poveda, 2007).
Y si bien a la hora de pensar en empresas familiares se llega a tener una idea de que solo hablamos de micro empresas, o lo que conocemos en México como «changarritos». Es una idea equivocada, ya que existen de cualquier tamaño y antigüedad.
La presencia de estas empresas a nivel mundial es una realidad, pero la peculiaridad de la cultura mexicana, tan apegada siempre a la familia le da un toque diferente a la forma de hacer negocios de estas empresas. A continuación algunos gráficos que permitirán la comprensión más clara de la importancia de las empresas familiares en la economía mexicana.

La infografía anterior fue generada a partir de un documento de la Universidad de las Américas de Puebla llamado «Radiografía de la empresa familiar en México» que recomiendo a cualquier persona interesada en el tema ya que fue un estudio magnífico que generaron hace apenas un par de años y cuenta con una riqueza de estadísticas bastante generosa.
Regresando al tema en cuestión, si se observa en la figura anterior contempla un 83% de empresas familiares a nivel nacional, lo que hace remarcable la importancia de estas organizaciones en la economía regional y nacional tomándolas en conjunto. Asimismo se observa que a pesar de la ligera variación entre los sectores, la tendencia de empresa familiar esta sobre del 80% . Por último se observa que si las empresas familiares son en su mayoría micro con un 57%, también resaltan las pequeñas con 29%, seguidas con medianas por el 11% y al final las pequeñas con el 3%, todas presentes dentro de la clasificación y con su respectiva relevancia.
Al tener presentes estas estadísticas visualizamos armonía, pero … ¿Cuáles son las fallas de estas empresas?
En las empresas familiares los conflictos se originan por su propia naturaleza. El sistema familiar ejerce gran influencia en el desempeño de la empresa y la toma de decisiones puede ser un proceso difícil, ya que está permeado por el componente afectivo, debido a la permanente necesidad de garantizar el bienestar y estabilidad económica de los miembros del grupo familiar (Hernández & Portillo, 2016)
Para lograr armonía dentro de las empresas familiares se debe tener en cuenta el equilibrio en el siguiente diagrama.

Como se observa esta variables están interconectadas y conservan una importancia crucial para los intereses de la familia.
En conclusión las empresas familiares son de gran importancia en la economía de las regiones o países, sin embargo cuentan con sus propias problemáticas. En las cuales tienen que trabajar, así como capacitar a sus miembros para no estancarse, parte de lo que se considera la «profesionalización de la empresa» que será tema de otro post en el futuro. Mientras tanto dejemos la reflexión siguiente: Piensa un momento en aquellas personas que tienen en la oportunidad de trabajar acompañados de su familia, compartir los sueños y las realidades de un negocio diseñado por ellos, rompiendo cualquier sistema o lógica. Simplemente haciendo lo que más aman en este planeta. Vale la pena apoyar sus ideas, creaciones o diseños. Vale la pena crear nuevas culturas empresariales.
Gracias por leerme
Leiko Paulette
Bibliografía
- Hernández, L., & Portillo, R. (2016). Profesionalización empresarial en empresas familiares: Una construcción teórica.Barranquilla: Educosta.
- Nogales, F., García, L., & Poveda, M. (2007). La empresa familiar y los nuevos retos de gestión.Madrid: Colección EOI.
- San Martin, J., & Duran, J. (2017). Radiografía de la empresa familiar en México.San Andrés Cholula Puebla: UDLAP.



































